Autor: Pascual Torín
Mayo 2.015
A menudo se ve en las aulas de las escuelas, que
cuando el educando logra reconocer los sonidos
silábicos de la combinación de consonantes y
vocales, se dice que ya sabe leer, aun cuando no
haya entendido o no haya accesado a la
información del texto. ¿Qué sucederá entonces
en este caso?, ¿Podrá la simple pronunciación de
los sonidos que se puedan producir de las sílabas
que conforman las palabras asegurar la
adquisición de una información, y por ende un
conocimiento o aprendizaje?...
Gómez, 1.995 “Desde que el
alumno comienza a tener
contacto con los textos, el
maestro trata de hacer que
conozca las letras, en este caso
el abecedario, para después
pasar a representar sonidos.”
La preocupación casi uniforme
en las escuelas del país de
parte de los maestros y
maestras, es que sus alumnos
aprendan a como dé lugar a
reconocer los sonidos
silábicos, sin que ello
signifique que estén
entendiendo la lectura.
Clark, 1.977 “La comprensión
lectora es un conjunto de
procesos psicológicos que
consisten en una serie de
operaciones mentales que
procesan la información
lingüística desde su recepción
hasta que se toma una
decisión.”
Orrantia y Sánchez, 1.994 “La
comprensión lectora consiste en
penetrar en la lógica que articulan
las ideas en el texto, y extraen el
significado global que da sentido a
los elementos textuales.”
Defior, 1.996 “La comprensión de un
texto es el producto de un proceso
regulado por el lector, en el que se
produce una interacción entre la
información almacenada en la
memoria y la que le proporciona el
texto.”
Muchos autores e investigadores han
escrito sobre la problemática
existente de la escasa o casi nula
comprensión de la lectura en los
niños de edad escolar, y sus
investigaciones se basan en
metodologías muy sofisticadas que a
veces se tornan incomprensibles;
casi todos indican qué hacer y no
cómo hacer para minimizar esta
problemática.
En lugar habrá que desarraigar de
las mentes escolares que, hay que leer por
obligación e inculcarles que la lectura es
para divertirnos, que es gratificante y
dinámica. Si observamos a nuestros
alumnos, notaremos muy pronto que
poseen un espíritu altamente competitivo;
no es de extrañar, puesto que los seres
humanos andamos en una incesante
competencia en todo, por todo y con todos.
Aprovechando esta característica natural
en los humanos, es posible organizar
actividades prácticas en un espacio abierto
como la cancha de la escuela; y de una
forma amena, que los emocione y estimule,
conseguir que se esfuercen por
comprender lo que leen.
Una actividad pudiera ser esta: Se
forman dos (2) grupos de igual cantidad
de participantes en la cancha, una
columna frente a la otra, mirando hacia el
centro de la cancha con una separación
aproximada de algunos 10mts.; en el
centro de la cancha se ubicará el maestro
con una cantidad de tiras de papel o
cartulina elaborados previo a la actividad
de 4cmts. X 12cmts. aproximadamente,
en donde se les indica seguir algunas
instrucciones sencillas o responder
alguna pregunta. Cuando el maestro
haga sonar un silbato que tendrá a su
disposición, el primer niño o niña de cada
grupo correrá al centro de la cancha,
tomará una cartulina y leerá lo que allí
dice y seguirá la instrucción o responderá
la pregunta… hay que tomar en
consideración los niveles de lectura de
los niños, de manera que se busque que
las parejas queden más o menos
equilibradas al momento de la
competición.
González Portal, 1.984 “Un lector
eficaz es aquel que logra asociar
correctamente los estímulos
textuales a aquellas respuestas
fónicas que se consideran correctas,
entendiendo el material lo más
eficazmente posible en la menor
cantidad de tiempo.”
Esta actividad estimulará a los
niños y niñas a esforzarse por
leer, decodificar, interpretar y
ejecutar lo leído al haber
comprendido correctamente;
quien primero lo lea, interprete y
ejecute acertadamente, estará
dando muestras de
comprensión lectora y aportará
puntuación para su equipo. El
niño que no lo logre, para la
próxima de seguro se esforzará
porque la competencia está en
sus genes.
Por otra parte, la mente humana no reconoce
palabras porque para esta son abstractas y
amorfas; cuando a la mente se le menciona
una palabra, ella decodifica una imagen. Si
oímos la palabra caballo, en nuestra mente se
proyecta la imagen de un caballo y no la
palabra caballo.
Caballo.
Se debe aprovechar el gusto que tienen los niños por el
dibujo y su gran imaginación.
Otra actividad que se puede realizar: El maestro hará tres
(3) dibujos en el pizarrón de una misma situación pero en
momentos diferentes…
Se les pide a los niños y niñas que observen los dibujos,
que se imaginen el antes y después de cada imagen y
que luego las dibujen en sus cuadernos. Una vez que lo
hayan hecho, se les pide que hagan una pequeña
redacción de su propia inspiración basado en lo que se
imaginaron de la situación de los dibujos.
Si tomamos un grupo de personas de distintas edades y de ambos géneros y les narramos:
“Nuestra lancha en el mar sereno, fue mecida de repente por una gran onda en el
agua… era una ballena, que asomaba su enorme lomo para expulsar aire y agua hacia
el cielo azul; lo hizo con tal fuerza que parecía una fuente en una plaza. Luego el agua
expulsada se dejó caer como rocío, aquello parecía polvo de cristal, y nos salpicó a
todos mientras lo admirábamos boquiabiertos… ¡fue increíble! (PJTA)
Cualquiera que oiga esto, jamás verá en su mente las palabras desplazándose como en
un generador de caracteres; sino, que su mente lo proyectará como una película, e
incluso, experimentará sensaciones. Si se logra que el niño, mientras haga una lectura,
vaya proyectando en su mente el texto como una película, entonces adquirirá la tan
deseada y necesaria comprensión de lo que lee.
El éxito de un estudiante universitario, es una corona para un docente de educación básica que se
esmeró para que su alumno de edad escolar comprendiera lo que leía.
Pascual Torín, grupo Viernes.

Pascual Torín, grupo Viernes.

  • 1.
  • 2.
    A menudo seve en las aulas de las escuelas, que cuando el educando logra reconocer los sonidos silábicos de la combinación de consonantes y vocales, se dice que ya sabe leer, aun cuando no haya entendido o no haya accesado a la información del texto. ¿Qué sucederá entonces en este caso?, ¿Podrá la simple pronunciación de los sonidos que se puedan producir de las sílabas que conforman las palabras asegurar la adquisición de una información, y por ende un conocimiento o aprendizaje?...
  • 3.
    Gómez, 1.995 “Desdeque el alumno comienza a tener contacto con los textos, el maestro trata de hacer que conozca las letras, en este caso el abecedario, para después pasar a representar sonidos.” La preocupación casi uniforme en las escuelas del país de parte de los maestros y maestras, es que sus alumnos aprendan a como dé lugar a reconocer los sonidos silábicos, sin que ello signifique que estén entendiendo la lectura.
  • 4.
    Clark, 1.977 “Lacomprensión lectora es un conjunto de procesos psicológicos que consisten en una serie de operaciones mentales que procesan la información lingüística desde su recepción hasta que se toma una decisión.” Orrantia y Sánchez, 1.994 “La comprensión lectora consiste en penetrar en la lógica que articulan las ideas en el texto, y extraen el significado global que da sentido a los elementos textuales.” Defior, 1.996 “La comprensión de un texto es el producto de un proceso regulado por el lector, en el que se produce una interacción entre la información almacenada en la memoria y la que le proporciona el texto.” Muchos autores e investigadores han escrito sobre la problemática existente de la escasa o casi nula comprensión de la lectura en los niños de edad escolar, y sus investigaciones se basan en metodologías muy sofisticadas que a veces se tornan incomprensibles; casi todos indican qué hacer y no cómo hacer para minimizar esta problemática.
  • 5.
    En lugar habráque desarraigar de las mentes escolares que, hay que leer por obligación e inculcarles que la lectura es para divertirnos, que es gratificante y dinámica. Si observamos a nuestros alumnos, notaremos muy pronto que poseen un espíritu altamente competitivo; no es de extrañar, puesto que los seres humanos andamos en una incesante competencia en todo, por todo y con todos. Aprovechando esta característica natural en los humanos, es posible organizar actividades prácticas en un espacio abierto como la cancha de la escuela; y de una forma amena, que los emocione y estimule, conseguir que se esfuercen por comprender lo que leen.
  • 6.
    Una actividad pudieraser esta: Se forman dos (2) grupos de igual cantidad de participantes en la cancha, una columna frente a la otra, mirando hacia el centro de la cancha con una separación aproximada de algunos 10mts.; en el centro de la cancha se ubicará el maestro con una cantidad de tiras de papel o cartulina elaborados previo a la actividad de 4cmts. X 12cmts. aproximadamente, en donde se les indica seguir algunas instrucciones sencillas o responder alguna pregunta. Cuando el maestro haga sonar un silbato que tendrá a su disposición, el primer niño o niña de cada grupo correrá al centro de la cancha, tomará una cartulina y leerá lo que allí dice y seguirá la instrucción o responderá la pregunta… hay que tomar en consideración los niveles de lectura de los niños, de manera que se busque que las parejas queden más o menos equilibradas al momento de la competición.
  • 7.
    González Portal, 1.984“Un lector eficaz es aquel que logra asociar correctamente los estímulos textuales a aquellas respuestas fónicas que se consideran correctas, entendiendo el material lo más eficazmente posible en la menor cantidad de tiempo.” Esta actividad estimulará a los niños y niñas a esforzarse por leer, decodificar, interpretar y ejecutar lo leído al haber comprendido correctamente; quien primero lo lea, interprete y ejecute acertadamente, estará dando muestras de comprensión lectora y aportará puntuación para su equipo. El niño que no lo logre, para la próxima de seguro se esforzará porque la competencia está en sus genes.
  • 8.
    Por otra parte,la mente humana no reconoce palabras porque para esta son abstractas y amorfas; cuando a la mente se le menciona una palabra, ella decodifica una imagen. Si oímos la palabra caballo, en nuestra mente se proyecta la imagen de un caballo y no la palabra caballo. Caballo. Se debe aprovechar el gusto que tienen los niños por el dibujo y su gran imaginación. Otra actividad que se puede realizar: El maestro hará tres (3) dibujos en el pizarrón de una misma situación pero en momentos diferentes…
  • 9.
    Se les pidea los niños y niñas que observen los dibujos, que se imaginen el antes y después de cada imagen y que luego las dibujen en sus cuadernos. Una vez que lo hayan hecho, se les pide que hagan una pequeña redacción de su propia inspiración basado en lo que se imaginaron de la situación de los dibujos.
  • 10.
    Si tomamos ungrupo de personas de distintas edades y de ambos géneros y les narramos: “Nuestra lancha en el mar sereno, fue mecida de repente por una gran onda en el agua… era una ballena, que asomaba su enorme lomo para expulsar aire y agua hacia el cielo azul; lo hizo con tal fuerza que parecía una fuente en una plaza. Luego el agua expulsada se dejó caer como rocío, aquello parecía polvo de cristal, y nos salpicó a todos mientras lo admirábamos boquiabiertos… ¡fue increíble! (PJTA) Cualquiera que oiga esto, jamás verá en su mente las palabras desplazándose como en un generador de caracteres; sino, que su mente lo proyectará como una película, e incluso, experimentará sensaciones. Si se logra que el niño, mientras haga una lectura, vaya proyectando en su mente el texto como una película, entonces adquirirá la tan deseada y necesaria comprensión de lo que lee. El éxito de un estudiante universitario, es una corona para un docente de educación básica que se esmeró para que su alumno de edad escolar comprendiera lo que leía.