La investigación científica consiste en aplicar sistemáticamente el método científico para realizar nuevos descubrimientos y aumentar el conocimiento sobre ciertos fenómenos. Una investigación científica se caracteriza por ser un estudio original, sistemático y organizado, cuyas conclusiones se basan en hechos observados y medidos objetivamente. Los objetivos de una investigación, tanto generales como específicos, deben expresarse de manera clara y precisa para dar respuesta a las interrogantes del problema en estudio.