Un buen comunicador debe dominar la comunicación verbal y no verbal. Debe dar información clara, veraz y ajustada a las necesidades de los oyentes sin alzar la voz. También debe incitar la participación de los alumnos para atraer su atención y despertar su interés mediante historias y preguntas, modificando el mensaje según sus necesidades. La comunicación no verbal incluye la kinésica o lenguaje corporal, la proxémica o uso del espacio, y la paralingüística o elementos que acompañan el habla como el tono y vol