El documento explica la importancia de definir al cliente objetivo mediante la creación de un perfil que incluya características demográficas, necesidades, hábitos de compra y factores valorados. Un buen perfil responde preguntas sobre quiénes son los clientes finales, dónde se encuentran, qué necesitan y cómo adquieren los productos, entre otros detalles clave. Esto permite crear una oferta personalizada que satisfaga adecuadamente las necesidades del segmento objetivo.