El documento resume la pintura barroca en Italia, Flandes, Holanda y España. En Italia destaca Caravaggio y su naturalismo tenebrista. En Flandes sobresale Rubens por sus composiciones dinámicas y colores cálidos. En Holanda, Rembrandt se enfoca en la luz, sombras y detalles anatómicos. En España, Ribera y Zurbarán son exponentes del tenebrismo, mientras Velázquez y Murillo se caracterizan por su realismo.