El estándar ATX se desarrolló en 1995 como una evolución del formato Baby-AT para mejorar la funcionalidad E/S y reducir costos. Las placas ATX miden 305x244mm y usan un conector de alimentación de 24 contactos para evitar errores. DDR3 SDRAM permite módulos de hasta 16GB y proporciona mejoras en rendimiento y reducción de consumo eléctrico respecto a DDR2.