El decreto 1421 de 2017 establece el derecho de los estudiantes con discapacidad a acceder a la educación adecuada y a recibir apoyos y ajustes razonables para un aprendizaje exitoso. Define el plan individual de ajustes razonables (piar) como una herramienta para garantizar la enseñanza y aprendizaje, liderado por el docente de aula con la participación de otros profesionales. El piar se evalúa trimestralmente y debe orientar la planificación pedagógica a diversas formas de aprendizaje y comunicación.