Este pasaje describe el segundo viaje misionero de Pablo. Relata cómo Pablo y sus compañeros fueron guiados por el Espíritu Santo a Macedonia, donde establecieron la iglesia en Filipos. También narra el bautismo de Lidia y el primer encuentro del evangelio con una esclava que adivinaba el futuro, así como el posterior arresto y milagrosa liberación de Pablo y Silas de la cárcel.