Bernabé fue un seguidor de Jesús mencionado en los Hechos de los Apóstoles. Era generoso, lleno del Espíritu Santo y de fe. Ayudó a integrar a Saulo a la iglesia después de su conversión y lo acompañó en su primer viaje misionero. Demostró ser paciente, humilde y responsable en transmitir la palabra de Dios a otros.