La pobreza surge de la falta de acceso a recursos básicos como alimentación y vivienda, y puede ser absoluta o relativa. Los países desarrollados como los de Europa y Norteamérica tienen altos ingresos y empleo en industrias y servicios, mientras los subdesarrollados como los de África dependen de la agricultura y tienen bajos ingresos e insuficiencia alimentaria. Los hogares comunitarios brindan cuidado y educación a niños de bajos recursos con apoyo del estado y organismos internacionales.