Este documento discute el creciente papel de Internet en las campañas electorales políticas. Explica que aunque las campañas tradicionales siguen siendo importantes, el uso de las redes sociales y otras herramientas en línea ahora permiten una "campaña permanente" que involucra e informa a los votantes de manera más efectiva. También señala que los candidatos que no adoptan estas estrategias en línea corren el riesgo de parecer desconectados de los tiempos modernos.