El documento describe las fracturas sociales y económicas en El Salvador, incluyendo la migración masiva y la situación de los indígenas. Los indígenas han sufrido discriminación histórica y están entre los más pobres. Aunque representaban un porcentaje importante de la población en el pasado, ahora se les considera apenas el 1% debido a su invisibilización. Tanto los migrantes como los indígenas enfrentan desafíos para ser reconocidos como parte integral de la sociedad salvadoreña.