Los aztecas y los incas cultivaron una gran variedad de plantas como alimentos básicos, incluidos maíz, papas, frijoles y chiles. También criaron animales como pavos, conejos y llamas para carne. Usaron diferentes métodos de cocción como al vapor, asado y hervido, y especias como el achiote, vainilla y chiles para dar sabor. Su dieta variada proporcionó proteínas y nutrientes esenciales, aunque los españoles introdujeron nuevos cultivos y animales después de la conquista.