El documento examina el problema indígena en El Salvador, destacando las dificultades para identificar a la población indígena y su situación actual, marcada por la discriminación y la opresión. Se menciona la historia del indigenismo y las políticas aplicadas a lo largo del tiempo, así como la necesidad de abordar los problemas sociales que enfrentan estos grupos, a pesar de sus reducidas dimensiones evidentes. A pesar de la integración de los indígenas en la sociedad salvadoreña, persisten condiciones de pobreza y marginación, que requieren atención y acción política.