Este documento es la carta encíclica Populorum Progressio del Papa Pablo VI sobre la promoción del desarrollo de los pueblos. Resalta la necesidad de un desarrollo integral que permita a las personas satisfacer sus necesidades básicas y participar plenamente en la sociedad. Señala los desafíos del desequilibrio creciente entre naciones ricas y pobres, y el choque entre civilizaciones tradicionales y modernas. Finalmente, destaca el papel histórico de la Iglesia en promover el progreso