Este documento propone que el aprendizaje puede ser una experiencia divertida a través del juego. Busca transformar las aulas convencionales en espacios libres de prejuicios donde los estudiantes se empoderen como maestros y alumnos, aprendiendo y enseñando unos a otros. El objetivo es romper el paradigma de que se debe cumplir con ciertos requisitos y reemplazarlo por el querer aprender. La educación y el amor por lo que se hace son las claves para lograr cualquier meta.