Las organizaciones solicitan al estado mexicano detener los operativos de limpieza social que criminalizan a las poblaciones callejeras y a los niños trabajadores, argumentando que estas prácticas violan derechos fundamentales y exacerban la exclusión social. Se denuncia que tales medidas, en nombre de la seguridad y el desarrollo urbano, no abordan las raíces de la pobreza y pueden legitimar abusos por parte de autoridades. Se exige un reconocimiento de estas poblaciones como sujetos de derechos y la implementación de políticas integrales que promuevan su inclusión y bienestar.