El documento aborda la importancia de la actividad autónoma y el juego libre en el desarrollo infantil, destacando que estas experiencias son mediadas por el adulto y responden a las necesidades básicas del niño. Se define la actividad autónoma como la capacidad de tomar decisiones y llevar a cabo acciones por sí mismo, mientras que el juego se presenta como una expresión de los deseos y necesidades del niño. Además, se enfatiza el rol del adulto en preparar el ambiente y ofrecer apoyo sin dirigir la actividad del niño.