La hipertensión arterial sistémica es una enfermedad multifactorial caracterizada por un aumento sostenido de la presión arterial, afectando a aproximadamente el 20% de las mujeres y el 24% de los hombres. Se clasifica en hipertensión primaria, que no tiene una causa específica, y secundaria, asociada a otras condiciones médicas. El tratamiento incluye cambios en el estilo de vida y medicamentos antihipertensivos, y es crucial para prevenir complicaciones a largo plazo.