Un atentado con bomba destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires el 18 de julio de 1994, matando a 85 personas e hiriendo a más de 300. La explosión causó pánico y destruyó el edificio y los que lo rodeaban. A pesar del dolor, la comunidad judía se reunió para apoyarse mutuamente y reanudar sus funciones esenciales. El ataque sigue sin resolverse y es recordado como el peor acto antisemita después de la Segunda Gu