Los metales no ferrosos se clasifican en tres grupos: pesados como el cobre, plomo y estaño; ligeros como el titanio y aluminio; y ultraligeros como el berilio y magnesio. El cobre se caracteriza por su alta conductividad eléctrica y térmica, mientras que el plomo y estaño son maleables. El titanio y aluminio son resistentes y ligeros. El berilio y magnesio son los más ligeros de todos.