Este poema describe un olmo viejo y seco en la colina junto al río Duero. A pesar de estar carcomido y polvoriento, ha brotado algunas hojas verdes en la primavera. El poeta compara al olmo con los álamos cantores de la ribera, notando que el olmo ya no es habitado por los pájaros sino por hormigas y arañas que construyen sus nidos en su interior. Antes de que el leñador derribe el árbol, el poeta expresa su identificación con el olmo decrép