La antena Vivaldi fue desarrollada en 1979 por Gibson. Consiste en un metal con una ranura que varía exponencialmente de ancho, normalmente sobre un sustrato dieléctrico. Solo una parte de la exponencial es eficientemente radiante para una longitud de onda dada, lo que le da un ancho de banda teóricamente infinito. Tiene alta directividad y puede producir patrones simétricos de radiación. Se usa comúnmente en aplicaciones como sistemas de radar y comunicaciones por satélite y telefonía móvil.