El documento discute el problema del analfabetismo y cómo no solo las escuelas son responsables de abordarlo. Señala que para mejorar los niveles de alfabetización se necesitan esfuerzos para brindar oportunidades de aprendizaje a los jóvenes fuera de la escuela. También describe tres tipos de alfabetismo según la autora: alfabetismo útil, alfabetismo informativo y alfabetismo recreativo.