El documento aborda las políticas públicas de salud a nivel local, destacando la salud como un concepto que trasciende la ausencia de enfermedad y enfatizando la necesidad de abordar determinantes sociales y económicos. Se identifica la desigualdad social como el principal determinante de la salud y se proponen acciones comunitarias para promover el bienestar emocional y físico. Finalmente, se sugiere que las políticas de salud deben ser intersectoriales, participativas y orientadas a la lucha contra las desigualdades.