La corriente alterna se caracteriza por cambiar periódicamente la polaridad de sus polos, mientras que la corriente fluye constantemente del polo negativo al positivo. Se utiliza comúnmente en viviendas, semáforos y alumbrado público debido a que puede transportarse de forma más económica y segura a través de líneas trifásicas, y también puede transformarse fácilmente con un transformador.