Este documento describe la prehistoria de los habitantes del barranco Calapatá hace entre 7,000 y 2,500 años. Los antepasados vivían en refugios y cuevas como cazadores-recolectores, y luego en poblados donde dejaron cerámica y utensilios. También dejaron túmulos funerarios y estelas que rinden homenaje a guerreros importantes. El documento promueve el barranco como una ruta arqueológica para ver pinturas rupestres, poblados antiguos y sitios funerarios