La tecnología utiliza dos catalizadores sintéticos y un agente lubricante para mejorar la eficiencia energética de los sistemas de refrigeración y aire acondicionado al eliminar el fenómeno del "Oil-Fouling" que reduce la transferencia de calor, permitiendo que el refrigerante esté en contacto directo con las paredes metálicas y mejorando la transferencia de calor en un 73%. Esto reduce la temperatura del aire de impulsión en 2-3°C, aumenta la capacidad del sistema y su vida útil, y