El Imperio Inca se extendió por gran parte de Sudamérica occidental, desde Colombia hasta Chile y Argentina, con acceso al Océano Pacífico. La sociedad inca era jerárquica y rígida, con el Inca en la cima y el pueblo en la base. Los incas desarrollaron una arquitectura pública funcional con calles y plazas. Adoraban al Sol y consideraban a los emperadores como descendientes divinos. Su economía se basaba principalmente en la agricultura de cultivos como la papa y el maíz.