Los Onas eran un pueblo indígena nómada que habitaba la Isla Grande de Tierra del Fuego hasta su casi extinción a fines del siglo XIX. Eran cazadores-recolectores altos y musculosos que vivían en pequeños clanes y hablaban su propia lengua selknam. Sus creencias incluían varias deidades así como ritos de iniciación para los jóvenes.