El documento analiza el bajo potencial de las start-ups vascas en comparación con ecosistemas exitosos como Silicon Valley y Finlandia, destacando la falta de colaboración y marcos adecuados para el emprendimiento en Euskadi. A pesar de ciertos avances, como la aparición de empresas vascas en rankings, persisten desafíos en la creación y sostenibilidad de empresas innovadoras. Se propone un modelo de aceleración flexible para fomentar el desarrollo de empresas en crecimiento a través de una red de apoyo y financiación.