La realidad aumentada combina elementos reales y virtuales de forma interactiva en tiempo real, registrándolos en 3D. Actualmente se usa principalmente en proyectos educativos como museos y exhibiciones, así como en cirugía para mostrar datos visuales que ayuden a los médicos. También tiene aplicaciones en simulaciones, servicios de emergencia, arquitectura y para apoyar tareas complejas mediante información adicional.