El documento describe cómo el GPS ha permitido a los geólogos medir el movimiento de las placas tectónicas y comprender mejor cómo se mueven y su relación con terremotos y actividad volcánica. Explica que el movimiento es más pronunciado a lo largo de las zonas entre placas, donde se miden tasas de separación que varían ampliamente, desde menos de 2,5 cm/año hasta más de 15 cm/año. También describe los tres tipos de bordes convergentes entre placas: obducción, subducción y dorsal marina.