Existen tres tipos principales de cables que conectan la mayoría de las redes: cable coaxial, cable de par trenzado y cable de fibra óptica. Los cables coaxiales pueden transmitir señales a mayores distancias que los cables de par trenzado y permiten conectar más estaciones, aunque son más caros. El cable de fibra óptica permite las mayores velocidades de transmisión y menos interferencias.