En el siglo XVI en Europa, había tres tipos principales de teatro: 1) el teatro palaciego que se presentaba en los palacios reales sobre temas pastoriles y humanísticos, 2) el teatro religioso que promovían los cabildos y municipios y se enfocaba en el Corpus Christi, y 3) el teatro popular o commedia dell'arte que presentaban actores profesionales con máscaras y obras divididas en tres actos.