La imagen del Señor de los Milagros fue pintada originalmente por un esclavo en el siglo XVII en Lima. La imagen sobrevivió a un terremoto sin daño en 1655 y se convirtió en objeto de devoción, especialmente entre los esclavos. Otro gran terremoto en 1746 cesó cuando la imagen salió en procesión, aumentando aún más su veneración. Actualmente, decenas de miles de devotos llegan cada octubre a la Iglesia de las Nazarenas en Lima para participar en procesiones en honor a la imagen.