El comercio electrónico permite a las empresas expandir su mercado sin fronteras, aumentando las ventas y contribuyendo a su crecimiento. Se clasifica en diferentes tipos, como B2B, B2C, B2A, B2E, C2C, C2G y B2G, cada uno con distintas interacciones entre las entidades involucradas. A pesar de las ventajas, como precios más bajos y conveniencia, las empresas deben adaptarse a las necesidades de sus clientes para tener éxito en este ámbito.