Este documento discute cuatro premisas relacionadas con la privatización, regulación e intervención estatal en el sector de telecomunicaciones en Bolivia. Argumenta que aunque el estado es ineficiente por naturaleza, la privatización mejoró la calidad del servicio gracias a la competencia creada y la introducción de nuevos servicios. Sin embargo, un buen marco regulatorio es necesario para garantizar esta mejora en un contexto oligopólico. La nacionalización podría revertir estos avances regresando a una gestión política e ineficiente.