Este documento evalúa las necesidades de formación percibidas por los estudiantes de medicina españoles. Identifica habilidades como la comunicación, el manejo de situaciones estresantes y las cuestiones legales como áreas prioritarias. Los estudiantes desean más formación académica práctica y cursos monográficos sobre especialidades médicas. Las recomendaciones incluyen ofrecer talleres sobre comunicación y toma de decisiones, así como cursos de idiomas e informática.