La videoconferencia permite reunir personas ubicadas en lugares distantes mediante video e audio. Se desarrolló en los años 60-70 para reducir costos, y en los 90 equipos más ligeros hicieron posible videollamadas a bajo costo. Tiene usos educativos como simular presencialidad y crear redes de aprendizaje. Requiere equipamiento como cámaras, micrófonos, pantallas y conexión a Internet para transmitir video e imágenes entre dos o más lugares.