El documento describe las competencias ciudadanas que se pueden desarrollar a través de la participación inclusiva, como la perspectiva social, el respeto a la diversidad y la resolución de conflictos. Explica que estas competencias son importantes para la convivencia pacífica, la participación democrática y la valoración de las diferencias. También presenta ejemplos de acciones que promueven estas competencias, como incrementar la autoestima, estimular la participación activa y desarrollar el pensamiento crítico.