Este documento narra los acontecimientos que llevaron a la firma de un acta por parte de la Real Audiencia de Lima reconociendo a Gonzalo Pizarro como gobernador del Perú. Un oidor llamado Zarate firmó el acta bajo coacción y escribió que lo hacía "por tres motivos: por miedo, por miedo y por miedo", debido a las amenazas de Francisco de Carbajal de saquear la ciudad si no aceptaban a Pizarro.