La velocidad con que el ultrasonido atraviesa los tejidos, que es comomedia
1.540 m/s, básicamente la velocidad con la que el sonido atraviesa el agua,
pero cambia cada minuto conforme las ondas de ultrasonidos atraviesan los
diversos elementos corporales.
Principios de la Visualizacion doppler
el principio Doppler. Este principio establece que la frecuencia de una onda
reflejada desde un objeto en movimiento estará alterada en función de si el
objeto se acerca o se aleja del observador. Los ultrasonidos reflejados en los
eritrocitos pueden indicar la velocidad del flujo sanguíneo.
La velocidad del flujo sanguíneo se calcula mediante la ecuación del
desplazamiento Doppler, que depende de la frecuencia de ultrasonido
transmitida, la velocidad del flujo sanguíneo y la velocidad de los ultrasonidos
en el tejido. La precisión de la información de la velocidad obtenida es mayor
cuando el haz de ultrasonidos se alinea paralelo a la dirección del flujo
sanguíneo. Cuando el ángulo de insonación no se puede corregir físicamente,
se puede aplicar el factor de corrección cosθ.
Doppler de onda pulsada y de onda continua
Los dos tipos principales de estudios Doppler son los de onda pulsada (PW)
y onda continua (CW). El Doppler PW utiliza pulsos definidos de ultrasonidos
que se reflejan contra las estructuras en movimiento para determinar la
velocidad del flujo de sangre a una profundidad preespecificada. La
frecuencia de la desviación Doppler y la velocidad de muestreo necesaria
están relacionadas con la velocidad del flujo sanguíneo.
Por otro lado, el Doppler CW emite ultrasonidos de forma continua y no
impone límites sobre las velocidades que se pueden discernir. Se utiliza para
la valoración de velocidades más altas a lo largo del haz del transductor.
El Doppler PW se emplea para la valoración de flujo de velocidad baja y
específica, mientras que el Doppler CW se utiliza para velocidades más altas
pero no puede determinar la ubicación exacta donde se produce la mayor
velocidad. Las envolventes del Doppler PW tienen un perfil lineal
"ahuecado", mientras que las del Doppler CW están "rellenadas" debido a
que registra todas las velocidades variables del haz de ultrasonido.
Por eso, el Doppler PW se emplea, fundamentalmente, para la valoración del
flujo de velocidad relativamente baja (típicamente ≤ 1,5 m/s) presente en
localizaciones específicas, mientras que el Doppler CW se utiliza en la
valoración de velocidades más altas (típicamente ≥ 1,5 m/s).
Doppler de flujo en color
El Doppler de flujo en color es una técnica que permite visualizar las
velocidades y direccionalidad del flujo sanguíneo en colores superpuestos en
una imagen 2D. El flujo que se aleja del transductor se muestra en azul,
mientras que el que se acerca se presenta en rojo. El flujo turbulento se
representa con un patrón multicolor (generalmente verde y amarillo).
Esta tecnología es útil para identificar la aceleración y la turbulencia del flujo
sanguíneo en el corazón, lo que permite detectar lesiones como
regurgitaciones, donde la sangre se mueve en dirección opuesta a la
esperada, y estenosis discretas, donde hay aceleración del flujo.
En resumen, el Doppler de flujo en color proporciona una visualización en
tiempo real del movimiento de la sangre en el corazón y resulta útil para
identificar problemas en el flujo sanguíneo.
Perfiles de flujo de la sangre y señales Doppler
El flujo sanguíneo puede ser laminar o turbulento, lo que afectará la forma
de onda y el espectro Doppler observado durante un examen de ultrasonido.
Es importante tener en cuenta el ángulo de insonación para obtener
mediciones precisas de la velocidad del flujo sanguíneo y corregir cualquier
error que pueda surgir debido a la desalineación del haz ultrasónico con el
vector de flujo. A través de la aplicación de ajustes de ángulo y la
minimización de errores, es posible obtener mediciones precisas y confiables
durante los exámenes de ultrasonido cardiovascular y vascular.
Flujo lamina, significa que la dirección y la velocidad del flujo siguen líneas de
corriente y son uniformes, incluso a través de las válvulas. En una exploración
Doppler del tracto de salida del ventrículo izquierdo (VI; TSVI), por ejemplo,
el perfil Doppler representa la velocidad del flujo sanguíneo durante la sístole
y generalmente es laminar. Por el contrario, la estenosis valvular o de los
vasos y las lesiones obstructivas a menudo provocan un flujo turbulento, en
el cual la sangre se mueve a diferentes velocidades y en múltiples
direcciones. En estos casos, el espectro de velocidades mostrado será más
amplio en el Doppler PW, un fenómeno denominado ensanchamiento
espectral.
Izquierda. Durante el ciclo cardíaco, la mayoría de los flujos de las grandes
arterias e intracardíacos presentan un perfil de flujo laminar denominado
«flujo de pistón» proximalmente que progresa distalmente hacia un perfil
más parabólico debido a la fuerza de arrastre y a la viscosidad de la sangre.
Derecha. El rango más estrecho o espectro de las velocidades de flujo se
observa durante las fases iniciales de la sístole o cuando las válvulas se abren
(flujo de pistón). A medida que el vaso se vuelve estenótico, las turbulencias
causan progresivamente una mayor variación de las velocidades y
direcciones del flujo. En el Doppler espectral esto se manifiesta como una
extensión de las velocidades tanto por encima como por debajo de la línea
de base.
Evaluación del flujo y ecuación de continuidad
Los métodos Doppler se utilizan para evaluar las velocidades del flujo
sanguíneo en el corazón y también se pueden utilizar para inferir la magnitud
del flujo multiplicando la integral velocidad-tiempo por el área transversal de
la región analizada. El principio de continuidad, basado en la conservación de
masa, afirma que el flujo en una región del corazón debe ser equivalente al
flujo en otra región, lo que se puede utilizar junto con el análisis Doppler para
determinar un área desconocida, como la de una válvula estenótica. La
medición del área de una válvula estenótica puede ser difícil de realizar
directamente, pero se puede calcular mediante la medición de la integral
velocidad-tiempo proximal a la válvula y en la propia válvula con técnicas de
imagen Doppler y 2D. Utilizando Doppler CW, se pueden calcular las áreas de
estenosis de válvulas, asumiendo que las velocidades máximas alcanzadas
corresponden a la región más estrecha a lo largo del haz de ultrasonidos.
Mediante la reorganización de una ecuación que relaciona el flujo a través
del tracto de salida del ventrículo izquierdo y a través de la válvula aórtica,
se puede resolver el área de la válvula deseada. La precisión de este cálculo
depende de la precisión de la medición del área del tracto de salida del
ventrículo izquierdo y de la colocación óptima del cursor Doppler PW y CW.
VS = IVT TSVI x área TSVI (calculado mediante la medicion del diametro del TSVI y
asumiendo un area circular = πr2)
EXPLORACIÓN ECOCARDIOGRÁFICA TRANSTORÁCICA CONVENCIONAL EN EL
ADULTO
La exploración convencional de ETT en adultos incluye una combinación de
ecografía 2D, en modo M y Doppler. El protocolo recomendado para una
exploración exhaustiva incluye una serie de planos, cada una de las cuales se
describe en términos de tres componentes principales:
1) la posición convencional del transductor o «ventana»;
2) los planos de visualización ortogonales, y
3) la región anatómica de interés
Ecocardiografia en modo M
La ecocardiografía en modo M es un método que ofrece una mayor
resolución temporal que la ecocardiografía en 2D convencional, lo que la
convierte en el método de elección para realizar algunas medidas lineales,
especialmente aquellas que son colineales con el haz de ultrasonidos. Los
informes estándar incluyen mediciones del espesor de la pared posterior y
septal, así como dimensiones de la cámara del ventrículo izquierdo en vistas
paraesternales.
Sin embargo, la ecocardiografía en modo M tiene limitaciones que deben ser
reconocidas. Para obtener mediciones precisas, es necesario que la línea de
exploración del cursor esté orientada perpendicularmente al eje mayor del
ventrículo izquierdo o de la aurícula izquierda, lo que puede requerir
correcciones por parte del operador o de la máquina. Los cálculos basados
en el modo M del volumen, la masa y la función del ventrículo izquierdo
pueden ser inexactos en pacientes con geometrías ventriculares que se
alejan de la normalidad, como en caso de aneurismas o anomalías focales
del movimiento de la pared.
El modo M de las valvas de las válvulas sigue siendo importante para el
diagnóstico y puede ser útil para detectar anomalías en el movimiento
valvular, como en casos de estenosis mitral reumática, prolapso de la válvula
mitral y en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva. Además, el modo M
puede combinarse con imágenes 2D para observar cambios sutiles en el
movimiento del tabique interventricular y de la pared de la cámara en la
enfermedad pericárdica. Al combinarlo con Doppler de flujo de color (modo
color M), se puede obtener información más precisa sobre el flujo y la
función diastólica del corazón.
Artefactos
Los artefactos en la toma de imágenes ecográficas son comunes y pueden
ser causados por diversas interacciones físicas entre los ultrasonidos y el
tejido. Algunos de los artefactos más comunes son los de:
-atenuación (da como resultado una «sombra» típicamente debida a costillas
o estructuras óseas),
-lóbulos laterales (se producen cuando los rayos laterales de menor energía
(lóbulos laterales) al lado del haz de ultrasonidos principal se reflejan en las
estructuras laterales y son representados en la imagen central )
-reflexión múltiple (las ondas de sonido rebotan entre un reflectante fuerte,
a menudo el pericardio, la pleura o la pared aórtica, y el transductor más de
una vez, dando lugar a imágenes especulares)
-reverberación.( son causados por la repetición continua de reflejos internos,
a menudo observados detrás de
prótesis valvulares mecánicas o cánulas del dispositivo de soporte del
ventrículo izquierdo) Un tipo de artefacto de reverberación, el artefacto en
cola de cometa, puede ser útil para el diagnóstico en la detección de líquido
intersticial en los pulmones.
Estos artefactos pueden afectar la calidad de las imágenes y dificultar el
diagnóstico preciso. Es importante conocer y reconocer estos artefactos
para evitar confusiones en la interpretación de las imágenes ecográficas.
Valoración de la estructura y la función cardíacas
El objetivo principal de la exploración ecocardiográfica es evaluar la
estructura y función cardíacas, lo cual se puede hacer de forma cualitativa y
cuantitativa. Se pueden medir las dimensiones y el volumen de cada cavidad,
válvula y vaso grande para detectar posibles anomalías. Existen diferentes
métodos de medición, como medidas lineales, de superficie y volumétricas,
que suelen complementarse entre sí. Aunque las medidas volumétricas del
ventrículo izquierdo suelen considerarse las más precisas, las medidas
lineales también son importantes y fiables para evaluar cambios a lo largo
del tiempo.
En términos de valores normales, se deben considerar no solo el sexo, sino
también el área de superficie corporal y la edad. Las declaraciones del
consenso de la American Society of Echocardiography también proporcionan
valores estratificados para el tamaño, la masa y la fracción de eyección del
ventrículo izquierdo, pero estos rangos deben interpretarse con precaución,
ya que se basan en la experiencia y no necesariamente se correlacionan
directamente con los resultados clínicos. La ecocardiografía 3D también ha
demostrado ser precisa y reproducible en la obtención de parámetros del
ventrículo izquierdo, aunque los volúmenes calculados suelen ser menores
que los obtenidos mediante resonancia magnética cardíaca.
En general, la valoración de la estructura y la función cardíacas a través de la
ecocardiografía es fundamental para diagnosticar y monitorizar
enfermedades cardiovasculares, y los avances en las técnicas de medición
permiten una evaluación cada vez más precisa y confiable.
Estructura del ventrículo izquierdo: tamaño y masa
La estructura del ventrículo izquierdo se puede evaluar mediante diferentes
métodos de cálculo de volumen y masa. El método biplano modificado de
discos de Simpson es el más preciso y recomendado para calcular el volumen
del ventrículo izquierdo,( Este método necesita el trazado del borde del
endocardio en las proyecciones apicales de dos y cuatro cámaras con ayuda
de computadoras para la medición del diámetro y la altura de cortes de igual
distribución a lo largo del ventrículo.) aunque la calidad de imagen puede
afectar su precisión. La masa del ventrículo izquierdo se puede calcular
utilizando fórmulas que tienen en cuenta el espesor de la pared y el tamaño
de la cámara, y se considera anormalmente elevada si es mayor de 95 g/m2
en mujeres o 115 g/m2 en hombres.
La hipertrofia del ventrículo izquierdo se define como un aumento en la masa
total del ventrículo, y se puede determinar si el diámetro del ventrículo no
está disminuido y el espesor de la pared es de 12 mm o mayor. Las
alteraciones en el tamaño y la masa del ventrículo izquierdo se pueden
clasificar en función del índice entre el espesor relativo de la pared y la masa
total del ventrículo, y están relacionadas con el pronóstico en varias
enfermedades de origen miocárdico y valvular.
Función sistólica del ventrículo izquierdo
La ecocardiografía ofrece varios métodos para evaluar la función sistólica,
siendo la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) la medida más
común. Esta se calcula como la diferencia entre el volumen telediastólico y
el volumen telesistólico dividido por el volumen telediastólico. Otras
medidas incluyen el volumen sistólico (VS), el índice de rendimiento
miocárdico (IRM), las pruebas de imagen de deformación miocárdica y la
función regional del ventrículo izquierdo.
En la ecocardiografía los volúmenes se calculan preferentemente mediante
la fórmula de Simpson modificada (v. anteriormente), y los valores normales
son mayores del 50%. La mayoría de los ecocardiógrafos poseen paquetes
de análisis básicos para el cálculo automático de la FEVI en función de
mediciones lineales en la base del corazón (p. ej., fórmulas de Teicholz y
Quiñones), que son útiles para una aproximación rápida, pero son menos
precisas en los ventrículos remodelados.
Un método alternativo es el uso de datos del Doppler (descritos
anteriormente), en los que el IVT dentro del TSVI se multiplica por el AT del
TSVI para calcular el VS (v. fig. 14-8). La multiplicación del VS por la frecuencia
cardíaca proporciona el gasto cardíaco.
Se han propuesto otros métodos para valorar la función del VI y del VD. El
índice de rendimiento miocárdico (IRM), denominado también índice Tei, se
define como la suma del tiempo de relajación isovolumétrica y el tiempo de
contracción isovolumétrica dividido entre el tiempo de eyección, y este
método tiene en consideración tanto el rendimiento sistólico como el
diastólico. Un índice más alto se asocia a una peor función. En los adultos,
los valores del IRM para el VI superiores a 0,4 y superiores a 0,43 para el VD
se consideran anómalos.
Pruebas de imagen con deformación (strain) miocárdica.
La deformación del miocardio, o toma de imágenes con tensión (strain), ha
evolucionado hasta convertirse en un método sensible para la evaluación de
la función cardíaca.
o La tensión se refiere al porcentaje de deformación entre dos
regiones, como el acortamiento del músculo miocárdico en la
sístole o el alargamiento en la diástole.
o La tensión miocárdica se puede evaluar mediante métodos
Doppler en los cuales se integran las velocidades del tejido
miocárdico para obtener el cambio en la distancia entre marcas,
pero estas tienen relativamente mucho ruido, necesitan una
adquisición delicada y dependen del ángulo.
o Al contrario, las tomas de imágenes en tensión basadas en
técnicas 2D de rastreo de marcas (speckle tracking) han
demostrado ser mucho más sólidas y fiables (pero con peor
resolución temporal) y por tanto han reemplazado prácticamente
a las evaluaciones de deformación basadas en el Doppler.
o La tensión se puede calcular en las direcciones longitudinal,
circunferencial y radial usando el plano de imagen adecuado
La tensión global, particularmente la tensión longitudinal global (TLG, o
cambio relativo de la longitud del miocardio durante la sístole), se ha
convertido en una medida importante del rendimiento cardíaco que se ha
demostrado que añade un valor predictivo incremental a medidas
estándares, como la FEVI
La deformación regional se correlaciona con la magnitud de la cicatrización
del miocardio en pacientes con una cardiopatía isquémica.
Función regional del ventrículo izquierdo
La función regional del ventrículo izquierdo es crucial para detectar
enfermedades como la cardiopatía isquémica, donde la irrigación de sangre
a regiones específicas puede provocar alteraciones en la movilidad de la
pared. La evaluación de la movilidad de forma cualitativa o semicualitativa a
través de sistemas de puntuación como el WMSI puede ayudar a identificar
problemas regionales del miocardio, especialmente en pacientes con
enfermedad arterial coronaria.
Las alteraciones en el movimiento de la pared regional son comunes en casos
de infarto de miocardio, donde se observan regiones delimitadas con
hipocinesia grave, acinesia o discinesia. La detección temprana de estas
alteraciones puede ser crucial para el diagnóstico y tratamiento oportuno,
especialmente en situaciones agudas como el dolor torácico agudo. Si bien el infarto de miocardio es la causa más común de disfunción regional, otras enfermedades
como la miocarditis o la sarcoidosis también pueden afectar al miocardio de manera focal. La valoración del movimiento de la pared regional cobra especial
importancia durante la ecocardiografía de esfuerzo, donde la presencia de alteraciones en el movimiento de la pared indican isquemia del miocardio inducida por
el esfuerzo. En este tipo de evaluaciones, se comparan las regiones antes y después del esfuerzo para identificar posibles problemas en la función sistólica. En
resumen, la evaluación de la función regional del ventrículo izquierdo es fundamental para detectar y tratar afecciones cardíacas graves, como la cardiopatía
isquémica, de manera precisa y oportuna.
Función diastólica del ventrículo izquierdo
Para diagnosticar la disfunción diastólica. Es importante realizar una evaluación integral que incluya múltiples parámetros para tener una visión más completa de la
función diastólica del ventrículo izquierdo. Además, es fundamental tener en cuenta que la disfunción diastólica puede ser asintomática en sus etapas iniciales, por
lo que es crucial realizar un seguimiento regular de los pacientes con factores de riesgo como la hipertensión o la edad avanzada.
El tratamiento de la disfunción diastólica se centra en el control de la presión arterial y la optimización de la función cardíaca a través de intervenciones como la
terapia farmacológica y cambios en el estilo de vida. En resumen, la disfunción diastólica es una condición común en pacientes con hipertensión y en adultos
mayores, que requiere una evaluación cuidadosa y un enfoque integral en su manejo. El uso de métodos no invasivos, como la ecocardiografía, permite una
evaluación precisa de la función diastólica y facilita la detección temprana de esta condición para iniciar un tratamiento adecuado y prevenir complicaciones
cardiovasculares.
Las variables más comúnmente utilizadas se resumen en:
Patrones de flujo mitral
La velocidad de flujo transmitral en un momento temporal concreto se correlaciona con el gradiente de presión entre las cavidades. La onda E se produce durante
la diástole precoz cuando se llena de forma activa el ventrículo. La onda A representa la velocidad del flujo de sangre durante la diástole tardía en la contracción
auricular. La clasificación inicial de la función diastólica se ha basado en el patrón (es decir, alturas relativas) de las ondas E y A.
o La velocidad de la onda E depende del gradiente de presión transmitral, por lo que se relaciona de forma directa con la presión en la AI y de forma inversa
con la distensibilidad VI. La altura de la onda A depende también de la potencia de la contracción auricular
Normalmente, en los pacientes menores de 65 años, la altura de la onda E supera a la de la onda A, con relaciones de 1 o mayores. La distensibilidad del VI disminuye
con la edad, y por tanto la onda E generalmente disminuye. Al mismo tiempo, la onda A típicamente aumenta, porque la contracción auricular se incrementa para
compensar la reducción de la distensibilidad VI. Además, el tiempo de deceleración de la onda E aumenta cuando se produce un deterioro inicial de la distensibilidad.
Sin embargo, cuando la función diastólica se deteriora todavía más y la presión AI aumenta, la onda E aumentará de nuevo y el tamaño de la onda A disminuye
conforme aumenta la presión VI y empieza a deteriorarse la función AI, lo que condiciona que el cociente E/A pueda volver a un valor relativamente
normal (seudonormalización).
Además de las mediciones de las ondas E y A, el Doppler de flujo mitral también permite evaluar otros parámetros como la relación E/E', que compara la velocidad
del flujo mitral con la velocidad del anillo mitral por medio del eco-Doppler tisular. Esta relación es útil para evaluar la presión de llenado del VI, ya que un aumento
en la presión del VI se asocia con un aumento en la relación E/E'.
Otro parámetro importante es la duración del flujo mitral protodiastólico, que indica el tiempo que tarda en producirse el llenado del VI durante la diástole. Una
duración prolongada puede ser indicativa de una disfunción diastólica.
En resumen, el Doppler de flujo mitral es una herramienta valiosa para la evaluación de la función diastólica del corazón, permitiendo detectar patrones normales,
pseudonormales y restrictivos. Además, la combinación de diferentes parámetros como las relaciones E/A y E/E', junto con la duración del flujo protodiastólico,
proporciona una visión más completa y precisa de la función diastólica del VI.
Prueba de imagen Doppler de tejidos
la técnica de imagen Doppler de tejidos utilizada para evaluar la contracción y relajación del miocardio. En lugar de evaluar las señales de los eritrocitos en
movimiento rápido, se utilizan filtros para optimizar la recepción de señales de mayor amplitud provenientes del movimiento más lento del miocardio. Se registran
las velocidades Doppler durante el ciclo cardíaco, observando tres ondas distintas: contracción sistólica (onda S'), relajación temprana (e') y tardía (a'). La velocidad e'
está inversamente relacionada con la constante de tiempo de relajación ventricular y disminuye con la edad. Valores bajos de e' se observan en pacientes con
disfunción diastólica grave. La relación E/e' se utiliza para reflejar la presión en la aurícula izquierda y una relación mayor de 14 indica una presión elevada en la aurícula
izquierda. Sin embargo, esta relación puede no ser sensible a cambios agudos y no ser adecuada para la vigilancia de pacientes durante el tratamiento.
Patrones de flujo Doppler de las venas pulmonares
Los patrones de flujo Doppler de las venas pulmonares son importantes para evaluar la función diastólica del corazón.
Estos patrones incluyen la onda S, D y AR, que reflejan el flujo de sangre en las venas pulmonares durante la sístole y diástole ventricular, así como durante la
contracción auricular.
El flujo de la vena pulmonar tiene tres componentes:
1) la onda S, que se corresponde con el flujo anterógrado desde las venas pulmonares a la AI durante la sístole ventricular;
2) la onda D, que corresponde al flujo pasivo durante la diástole ventricular, 3) la onda AR, que es la inversión del flujo ligera hacia las venas pulmonares durante la
contracción auricular
Estos patrones pueden verse alterados en pacientes con problemas de relajación del ventrículo izquierdo. Otros parámetros Doppler, como el tiempo de relajación
isovolumétrica y el tiempo de desaceleración, también pueden proporcionar información sobre la función diastólica del corazón. Es importante tener en cuenta
estos patrones para un correcto diagnóstico y manejo de pacientes con disfunción diastólica.
Los pacientes con alteraciones de la relajación del VI tendrán una onda S amortiguada en relación con la onda D. La menor distensibilidad del VI puede condicionar
un mayor flujo hacia las venas pulmonares durante la contracción auricular (onda A más amplia).
Modo M color y propagación del flujo
El modo M color se puede usar para evaluar la velocidad de propagación (Vp) del flujo a través de la mitral. Al realizar Doppler de flujo de color a través de la válvula
mitral en ventanas apicales, se puede iniciar la función en modo M para superponer la información del flujo de color sobre la imagen en modo M. La pendiente del
flujo de lamonda E (Vp) representa la propagación del flujo, que se correlaciona inversamente con τ, la constante de tiempo de relajación.
Los pacientes con relajación activa alterada tendrán una acción de «succión» reducida del VI, con enlentecimiento brusco de la sangre una vez que entra el ventrículo.
En modo M de color, esto se manifiesta como una pendiente de Vp más llana (se considera anómala < 0,45 en adultos de mediana edad, y < 0,55 en adultos más
jóvenes). En la práctica, a pesar de los refinamientos de los cálculos de parámetros basados en la propagación del flujo, las medidas de Vp tienen menor
reproducibilidad y parecen fiables solo en pacientes con FEVI deprimida.
Estructura y función del ventrículo derecho
La estructura y función del ventrículo derecho (VD) ha sido un desafío para la ecocardiografía, ya que su forma de semiluna hace que sea más complejo modelar sus
volúmenes en comparación con el ventrículo izquierdo. Además, ninguna proyección 2D permite visualizar completamente el VD, por lo que se requiere el uso de
medidas múltiples obtenidas con diferentes proyecciones para evaluarlo por completo.
El VD normal está adaptado a la baja resistencia de los vasos pulmonares, por lo que es extremadamente sensible a los cambios en la poscarga. Los trastornos que
aumentan agudamente la resistencia vascular pulmonar, como la embolia pulmonar, pueden provocar una dilatación y disfunción significativa del VD. Por otro lado,
los trastornos crónicos que aumentan la resistencia pulmonar pueden resultar en una hipertrofia y dilatación del VD, pero la función del ventrículo suele mantenerse
hasta etapas avanzadas de la enfermedad. Se utilizan diversos métodos para evaluar la función global del VD en la ecocardiografía convencional
como el cambio fraccional del área y el desplazamiento sistólico en el plano del anillo tricuspídeo. La disfunción regional del VD también es importante en ciertas
condiciones, como en la embolia pulmonar, donde la función regional puede estar conservada en ciertas áreas pero afectada en otras.
Las imágenes tridimensionales del VD permiten una visualización más completa de su estructura geométrica, lo que facilita el cálculo de volúmenes sin depender
tanto del ángulo de adquisición. Aunque la adquisición y las mediciones de los volúmenes del VD en 3D requieren entrenamiento adicional y son semiautomáticas,
existen valores de referencia normales para estos parámetros. La precisión de las mediciones parece ser comparable a la resonancia magnética cardíaca, aunque
los volúmenes pueden ser ligeramente más bajos en la ecocardiografía.
En resumen, la evaluación del VD en la ecocardiografía ha evolucionado con el uso de técnicas avanzadas como la imagen 3D, lo que permite una mejor comprensión
de su estructura y función en diferentes condiciones patológicas. La evaluación cuidadosa del VD es crucial para el manejo de pacientes con enfermedades cardíacas
que afectan esta cavidad.
El desplazamiento sistólico en el plano del anillo tricuspídeo (DSPAT) es una medida de la contractilidad del VD que, generalmente, se realiza con imágenes en modo
M.
Este movimiento longitudinal del anillo tricuspídeo puede similarmente ser evaluado con Doppler pulsado o de tejido como velocidad máxima de la onda sistólica,
S’
TAPSE (Tricuspid Annular Plane Systolic Excursion) Valor normal >= 15 mm.
Aurículas derecha e izquierda
El aumento de tamaño de la AI se ha asociado a mal pronóstico cardiovascular. La AI aumenta de tamaño en diversas situaciones patológicas, como la disfunción
sistólica y diastólica del VI y la fibrilación auricular (FA). Otras causas frecuentes de dilatación de la AI son la hipertensión y la regurgitación o estenosis de la válvula
mitral.
Se piensa que el tamaño de la AI refleja la presión de llenado del VI y, por tanto, se ha considerado un indicador útil de la función diastólica a lo largo del tiempo. Se
pueden usar varios métodos para cuantificar el tamaño de la AI. Tradicionalmente, se obtiene una medición lineal de la AI en proyección paraesternal y en los
primeros inicios de la ecocardiografía constituía la detección sistemática inicial del tamaño de la AI.
Un estándar de referencia de larga duración sobre la dimensión del eje longitudinal paraesternal de la AI ha sido de 3,8 cm como límite superior de la normalidad en
mujeres y 4 cm en hombres (o 2,3 cm/m2 del ASC para ambos). También se pueden medir otros ejes en las ventanas apicales. Sin embargo, cualquier medida lineal
individual es inadecuada,.
El área de la AI se evalúa de forma más completa desde vistas apicales ortogonales, con el cálculo posterior del volumen mediante la aplicación del método biplano
de Simpson. Los volúmenes suelen referirse al ASC (v. tabla 14-2). La función de la AI contribuye al rendimiento cardíaco general y también se ve afectada por la
distensibilidad del VI. La evaluación de la AD se realiza mejor desde vistas apicales y subcostales. El tamaño de la AD es un reflejo de las presiones de llenado y volumen
del lado derecho. Las causas más frecuentes de la dilatación de la AD son la FA y la regurgitación tricuspídea. La dilatación aislada del corazón derecho siempre debe
plantear la cuestión de si está ocurriendo una derivación interauricular (de izquierda a derecha), y la búsqueda de un defecto del tabique auricular debería realizarse
con contraste salino intravenoso (i.v.) si es necesario. La dilatación biauricular puede ocurrir en la FA o en la miocardiopatía restrictiva.
Es importante medir tanto la AD como la vena cava inferior (VCI) para estimar la presión de la AD, que es clave para calcular la presión sistólica en la arteria
pulmonar a partir de la velocidad de regurgitación tricuspídea. Las evidencias cualitativas de un aumento de la presión en la AD incluyen la dilatación de la AD o de
la VCI, o la atenuación del colapso de la VCI durante la inspiración. Se ha desarrollado una escala aproximada de presión en la AD que combina la evaluación del
tamaño de la VCI y el colapso respirofásico colapso completo (> 50%), presión en la AD de 0-5 mmHg; colapso parcial, 5-10 mmHg; y ausencia de colapso (< 50%),
15 mmHg.
Ondas de ultrasonido
Las ondas de ultrasonido (tabla 1-1) son vibraciones mecánicas con descriptores básicos que incluyen:
• Frecuencia (ciclos por segundo = Hz, 1.000 ciclos/segundo = MHz)
• Velocidad de propagación (en torno a 1.540 m/s en la sangre)
• Longitud de onda (igual a la velocidad de propagación dividida por la frecuencia)
• Amplitud (decibelios o dB)
Las ondas de ultrasonido interactúan con los tejidos (tabla 1-2) de cuatro maneras diferentes:
• Reflejo (utilizado para crear imágenes de ultrasonido)
• Dispersión (la base de la ecografía Doppler)
• Refracción (utilizada para enfocar el haz de ultrasonido)
• Atenuación (pérdida de fuerza de la señal en el tejido)
Puntos clave:
❒ La penetración tisular es mayor con un transductor de frecuencia más baja (por ejemplo, 2-3 MHz).
❒ La resolución de la imagen es mayor (en torno a 1 mm) con un transductor de frecuencia más alta (por ejemplo, 5-7,5 MHz) (fig. 1-1).
❒ La amplitud («volumen») se describe mediante la escala logarítmica de decibelios (dB); un cambio de 6 dB representa una amplitud de señal dos veces más grande
o dos veces más pequeña.
❒ La impedancia acústica depende de la densidad del tejido y la velocidad de propagación del ultrasonido en ese tejido.
❒ El reflejo del ultrasonido se produce en la interfase de los tejidos lisos con diferentes impedancias acústicas (como entre la sangre y el miocardio). El reflejo es
mayor cuando el haz de ultrasonido es perpendicular a la superficie del tejido.
❒ La dispersión de los ultrasonidos que tiene lugar con estructuras pequeñas (como los eritrocitos) se utiliza para generar señales de Doppler. Los registros de
velocidad del Doppler son especialmente exactos cuando el haz de ultrasonido es paralelo a la dirección del flujo de sangre.
❒ La refracción del ultrasonido puede dar lugar a artefactos de imagen debidos a la desviación del haz de ultrasonido respecto a la trayectoria en línea recta
Transductores
j Los transductores de ultrasonidos utilizan un cristal piezoeléctrico para transmitir y recibir señales de ultrasonidos alternativamente
(fig. 1-2).
j Los transductores están configurados para modalidades de obtención de imagen específicas: transesofágica, intracardíaca e intravascular
(tabla 1-3).
j Las características básicas de un transductor son:
• La frecuencia de transmisión (de 2,5 MHz para ecografía transtorácica hasta 20 MHz para ecografía intravascular)
• El ancho de banda (gama de frecuencias en el pulso de ultrasonido transmitido)
• La frecuencia de repetición de pulso (número de ciclos de transmisión-recepción por segundo)
• La profundidad focal (depende de la forma del haz y el enfoque)
• La abertura (tamaño de la cara o «huella» del transductor)
• La potencia de salida
1. Ventrículo derecho
2. Ventrículo izquierdo
3. Derrame pericárdico
4. Derrame pleural
5. Aorta torácica descendente
Principios basicos de ecocardiogramaaaaa
Principios basicos de ecocardiogramaaaaa

Principios basicos de ecocardiogramaaaaa

  • 1.
    La velocidad conque el ultrasonido atraviesa los tejidos, que es comomedia 1.540 m/s, básicamente la velocidad con la que el sonido atraviesa el agua, pero cambia cada minuto conforme las ondas de ultrasonidos atraviesan los diversos elementos corporales. Principios de la Visualizacion doppler el principio Doppler. Este principio establece que la frecuencia de una onda reflejada desde un objeto en movimiento estará alterada en función de si el objeto se acerca o se aleja del observador. Los ultrasonidos reflejados en los eritrocitos pueden indicar la velocidad del flujo sanguíneo. La velocidad del flujo sanguíneo se calcula mediante la ecuación del desplazamiento Doppler, que depende de la frecuencia de ultrasonido transmitida, la velocidad del flujo sanguíneo y la velocidad de los ultrasonidos en el tejido. La precisión de la información de la velocidad obtenida es mayor cuando el haz de ultrasonidos se alinea paralelo a la dirección del flujo sanguíneo. Cuando el ángulo de insonación no se puede corregir físicamente, se puede aplicar el factor de corrección cosθ. Doppler de onda pulsada y de onda continua Los dos tipos principales de estudios Doppler son los de onda pulsada (PW) y onda continua (CW). El Doppler PW utiliza pulsos definidos de ultrasonidos que se reflejan contra las estructuras en movimiento para determinar la velocidad del flujo de sangre a una profundidad preespecificada. La frecuencia de la desviación Doppler y la velocidad de muestreo necesaria están relacionadas con la velocidad del flujo sanguíneo. Por otro lado, el Doppler CW emite ultrasonidos de forma continua y no impone límites sobre las velocidades que se pueden discernir. Se utiliza para la valoración de velocidades más altas a lo largo del haz del transductor. El Doppler PW se emplea para la valoración de flujo de velocidad baja y específica, mientras que el Doppler CW se utiliza para velocidades más altas pero no puede determinar la ubicación exacta donde se produce la mayor velocidad. Las envolventes del Doppler PW tienen un perfil lineal "ahuecado", mientras que las del Doppler CW están "rellenadas" debido a que registra todas las velocidades variables del haz de ultrasonido. Por eso, el Doppler PW se emplea, fundamentalmente, para la valoración del flujo de velocidad relativamente baja (típicamente ≤ 1,5 m/s) presente en localizaciones específicas, mientras que el Doppler CW se utiliza en la valoración de velocidades más altas (típicamente ≥ 1,5 m/s). Doppler de flujo en color El Doppler de flujo en color es una técnica que permite visualizar las velocidades y direccionalidad del flujo sanguíneo en colores superpuestos en una imagen 2D. El flujo que se aleja del transductor se muestra en azul, mientras que el que se acerca se presenta en rojo. El flujo turbulento se representa con un patrón multicolor (generalmente verde y amarillo). Esta tecnología es útil para identificar la aceleración y la turbulencia del flujo sanguíneo en el corazón, lo que permite detectar lesiones como regurgitaciones, donde la sangre se mueve en dirección opuesta a la esperada, y estenosis discretas, donde hay aceleración del flujo. En resumen, el Doppler de flujo en color proporciona una visualización en tiempo real del movimiento de la sangre en el corazón y resulta útil para identificar problemas en el flujo sanguíneo. Perfiles de flujo de la sangre y señales Doppler El flujo sanguíneo puede ser laminar o turbulento, lo que afectará la forma de onda y el espectro Doppler observado durante un examen de ultrasonido. Es importante tener en cuenta el ángulo de insonación para obtener mediciones precisas de la velocidad del flujo sanguíneo y corregir cualquier error que pueda surgir debido a la desalineación del haz ultrasónico con el vector de flujo. A través de la aplicación de ajustes de ángulo y la minimización de errores, es posible obtener mediciones precisas y confiables durante los exámenes de ultrasonido cardiovascular y vascular. Flujo lamina, significa que la dirección y la velocidad del flujo siguen líneas de corriente y son uniformes, incluso a través de las válvulas. En una exploración Doppler del tracto de salida del ventrículo izquierdo (VI; TSVI), por ejemplo, el perfil Doppler representa la velocidad del flujo sanguíneo durante la sístole y generalmente es laminar. Por el contrario, la estenosis valvular o de los vasos y las lesiones obstructivas a menudo provocan un flujo turbulento, en el cual la sangre se mueve a diferentes velocidades y en múltiples direcciones. En estos casos, el espectro de velocidades mostrado será más amplio en el Doppler PW, un fenómeno denominado ensanchamiento espectral. Izquierda. Durante el ciclo cardíaco, la mayoría de los flujos de las grandes arterias e intracardíacos presentan un perfil de flujo laminar denominado «flujo de pistón» proximalmente que progresa distalmente hacia un perfil más parabólico debido a la fuerza de arrastre y a la viscosidad de la sangre. Derecha. El rango más estrecho o espectro de las velocidades de flujo se observa durante las fases iniciales de la sístole o cuando las válvulas se abren (flujo de pistón). A medida que el vaso se vuelve estenótico, las turbulencias causan progresivamente una mayor variación de las velocidades y direcciones del flujo. En el Doppler espectral esto se manifiesta como una extensión de las velocidades tanto por encima como por debajo de la línea de base. Evaluación del flujo y ecuación de continuidad Los métodos Doppler se utilizan para evaluar las velocidades del flujo sanguíneo en el corazón y también se pueden utilizar para inferir la magnitud del flujo multiplicando la integral velocidad-tiempo por el área transversal de la región analizada. El principio de continuidad, basado en la conservación de masa, afirma que el flujo en una región del corazón debe ser equivalente al flujo en otra región, lo que se puede utilizar junto con el análisis Doppler para determinar un área desconocida, como la de una válvula estenótica. La medición del área de una válvula estenótica puede ser difícil de realizar directamente, pero se puede calcular mediante la medición de la integral velocidad-tiempo proximal a la válvula y en la propia válvula con técnicas de imagen Doppler y 2D. Utilizando Doppler CW, se pueden calcular las áreas de estenosis de válvulas, asumiendo que las velocidades máximas alcanzadas corresponden a la región más estrecha a lo largo del haz de ultrasonidos. Mediante la reorganización de una ecuación que relaciona el flujo a través del tracto de salida del ventrículo izquierdo y a través de la válvula aórtica, se puede resolver el área de la válvula deseada. La precisión de este cálculo depende de la precisión de la medición del área del tracto de salida del ventrículo izquierdo y de la colocación óptima del cursor Doppler PW y CW. VS = IVT TSVI x área TSVI (calculado mediante la medicion del diametro del TSVI y asumiendo un area circular = πr2)
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    EXPLORACIÓN ECOCARDIOGRÁFICA TRANSTORÁCICACONVENCIONAL EN EL ADULTO La exploración convencional de ETT en adultos incluye una combinación de ecografía 2D, en modo M y Doppler. El protocolo recomendado para una exploración exhaustiva incluye una serie de planos, cada una de las cuales se describe en términos de tres componentes principales: 1) la posición convencional del transductor o «ventana»; 2) los planos de visualización ortogonales, y 3) la región anatómica de interés Ecocardiografia en modo M La ecocardiografía en modo M es un método que ofrece una mayor resolución temporal que la ecocardiografía en 2D convencional, lo que la convierte en el método de elección para realizar algunas medidas lineales, especialmente aquellas que son colineales con el haz de ultrasonidos. Los informes estándar incluyen mediciones del espesor de la pared posterior y septal, así como dimensiones de la cámara del ventrículo izquierdo en vistas paraesternales. Sin embargo, la ecocardiografía en modo M tiene limitaciones que deben ser reconocidas. Para obtener mediciones precisas, es necesario que la línea de exploración del cursor esté orientada perpendicularmente al eje mayor del ventrículo izquierdo o de la aurícula izquierda, lo que puede requerir correcciones por parte del operador o de la máquina. Los cálculos basados en el modo M del volumen, la masa y la función del ventrículo izquierdo pueden ser inexactos en pacientes con geometrías ventriculares que se alejan de la normalidad, como en caso de aneurismas o anomalías focales del movimiento de la pared. El modo M de las valvas de las válvulas sigue siendo importante para el diagnóstico y puede ser útil para detectar anomalías en el movimiento valvular, como en casos de estenosis mitral reumática, prolapso de la válvula mitral y en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva. Además, el modo M puede combinarse con imágenes 2D para observar cambios sutiles en el movimiento del tabique interventricular y de la pared de la cámara en la enfermedad pericárdica. Al combinarlo con Doppler de flujo de color (modo color M), se puede obtener información más precisa sobre el flujo y la función diastólica del corazón. Artefactos Los artefactos en la toma de imágenes ecográficas son comunes y pueden ser causados por diversas interacciones físicas entre los ultrasonidos y el tejido. Algunos de los artefactos más comunes son los de: -atenuación (da como resultado una «sombra» típicamente debida a costillas o estructuras óseas), -lóbulos laterales (se producen cuando los rayos laterales de menor energía (lóbulos laterales) al lado del haz de ultrasonidos principal se reflejan en las estructuras laterales y son representados en la imagen central ) -reflexión múltiple (las ondas de sonido rebotan entre un reflectante fuerte, a menudo el pericardio, la pleura o la pared aórtica, y el transductor más de una vez, dando lugar a imágenes especulares) -reverberación.( son causados por la repetición continua de reflejos internos, a menudo observados detrás de prótesis valvulares mecánicas o cánulas del dispositivo de soporte del ventrículo izquierdo) Un tipo de artefacto de reverberación, el artefacto en cola de cometa, puede ser útil para el diagnóstico en la detección de líquido intersticial en los pulmones. Estos artefactos pueden afectar la calidad de las imágenes y dificultar el diagnóstico preciso. Es importante conocer y reconocer estos artefactos para evitar confusiones en la interpretación de las imágenes ecográficas. Valoración de la estructura y la función cardíacas El objetivo principal de la exploración ecocardiográfica es evaluar la estructura y función cardíacas, lo cual se puede hacer de forma cualitativa y cuantitativa. Se pueden medir las dimensiones y el volumen de cada cavidad, válvula y vaso grande para detectar posibles anomalías. Existen diferentes métodos de medición, como medidas lineales, de superficie y volumétricas, que suelen complementarse entre sí. Aunque las medidas volumétricas del ventrículo izquierdo suelen considerarse las más precisas, las medidas lineales también son importantes y fiables para evaluar cambios a lo largo del tiempo. En términos de valores normales, se deben considerar no solo el sexo, sino también el área de superficie corporal y la edad. Las declaraciones del consenso de la American Society of Echocardiography también proporcionan valores estratificados para el tamaño, la masa y la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, pero estos rangos deben interpretarse con precaución, ya que se basan en la experiencia y no necesariamente se correlacionan directamente con los resultados clínicos. La ecocardiografía 3D también ha demostrado ser precisa y reproducible en la obtención de parámetros del ventrículo izquierdo, aunque los volúmenes calculados suelen ser menores que los obtenidos mediante resonancia magnética cardíaca. En general, la valoración de la estructura y la función cardíacas a través de la ecocardiografía es fundamental para diagnosticar y monitorizar enfermedades cardiovasculares, y los avances en las técnicas de medición permiten una evaluación cada vez más precisa y confiable. Estructura del ventrículo izquierdo: tamaño y masa La estructura del ventrículo izquierdo se puede evaluar mediante diferentes métodos de cálculo de volumen y masa. El método biplano modificado de discos de Simpson es el más preciso y recomendado para calcular el volumen del ventrículo izquierdo,( Este método necesita el trazado del borde del endocardio en las proyecciones apicales de dos y cuatro cámaras con ayuda de computadoras para la medición del diámetro y la altura de cortes de igual distribución a lo largo del ventrículo.) aunque la calidad de imagen puede afectar su precisión. La masa del ventrículo izquierdo se puede calcular utilizando fórmulas que tienen en cuenta el espesor de la pared y el tamaño de la cámara, y se considera anormalmente elevada si es mayor de 95 g/m2 en mujeres o 115 g/m2 en hombres. La hipertrofia del ventrículo izquierdo se define como un aumento en la masa total del ventrículo, y se puede determinar si el diámetro del ventrículo no está disminuido y el espesor de la pared es de 12 mm o mayor. Las alteraciones en el tamaño y la masa del ventrículo izquierdo se pueden clasificar en función del índice entre el espesor relativo de la pared y la masa total del ventrículo, y están relacionadas con el pronóstico en varias enfermedades de origen miocárdico y valvular.
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    Función sistólica delventrículo izquierdo La ecocardiografía ofrece varios métodos para evaluar la función sistólica, siendo la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) la medida más común. Esta se calcula como la diferencia entre el volumen telediastólico y el volumen telesistólico dividido por el volumen telediastólico. Otras medidas incluyen el volumen sistólico (VS), el índice de rendimiento miocárdico (IRM), las pruebas de imagen de deformación miocárdica y la función regional del ventrículo izquierdo. En la ecocardiografía los volúmenes se calculan preferentemente mediante la fórmula de Simpson modificada (v. anteriormente), y los valores normales son mayores del 50%. La mayoría de los ecocardiógrafos poseen paquetes de análisis básicos para el cálculo automático de la FEVI en función de mediciones lineales en la base del corazón (p. ej., fórmulas de Teicholz y Quiñones), que son útiles para una aproximación rápida, pero son menos precisas en los ventrículos remodelados. Un método alternativo es el uso de datos del Doppler (descritos anteriormente), en los que el IVT dentro del TSVI se multiplica por el AT del TSVI para calcular el VS (v. fig. 14-8). La multiplicación del VS por la frecuencia cardíaca proporciona el gasto cardíaco. Se han propuesto otros métodos para valorar la función del VI y del VD. El índice de rendimiento miocárdico (IRM), denominado también índice Tei, se define como la suma del tiempo de relajación isovolumétrica y el tiempo de contracción isovolumétrica dividido entre el tiempo de eyección, y este método tiene en consideración tanto el rendimiento sistólico como el diastólico. Un índice más alto se asocia a una peor función. En los adultos, los valores del IRM para el VI superiores a 0,4 y superiores a 0,43 para el VD se consideran anómalos. Pruebas de imagen con deformación (strain) miocárdica. La deformación del miocardio, o toma de imágenes con tensión (strain), ha evolucionado hasta convertirse en un método sensible para la evaluación de la función cardíaca. o La tensión se refiere al porcentaje de deformación entre dos regiones, como el acortamiento del músculo miocárdico en la sístole o el alargamiento en la diástole. o La tensión miocárdica se puede evaluar mediante métodos Doppler en los cuales se integran las velocidades del tejido miocárdico para obtener el cambio en la distancia entre marcas, pero estas tienen relativamente mucho ruido, necesitan una adquisición delicada y dependen del ángulo. o Al contrario, las tomas de imágenes en tensión basadas en técnicas 2D de rastreo de marcas (speckle tracking) han demostrado ser mucho más sólidas y fiables (pero con peor resolución temporal) y por tanto han reemplazado prácticamente a las evaluaciones de deformación basadas en el Doppler. o La tensión se puede calcular en las direcciones longitudinal, circunferencial y radial usando el plano de imagen adecuado La tensión global, particularmente la tensión longitudinal global (TLG, o cambio relativo de la longitud del miocardio durante la sístole), se ha convertido en una medida importante del rendimiento cardíaco que se ha demostrado que añade un valor predictivo incremental a medidas estándares, como la FEVI La deformación regional se correlaciona con la magnitud de la cicatrización del miocardio en pacientes con una cardiopatía isquémica. Función regional del ventrículo izquierdo La función regional del ventrículo izquierdo es crucial para detectar enfermedades como la cardiopatía isquémica, donde la irrigación de sangre a regiones específicas puede provocar alteraciones en la movilidad de la pared. La evaluación de la movilidad de forma cualitativa o semicualitativa a través de sistemas de puntuación como el WMSI puede ayudar a identificar problemas regionales del miocardio, especialmente en pacientes con enfermedad arterial coronaria. Las alteraciones en el movimiento de la pared regional son comunes en casos de infarto de miocardio, donde se observan regiones delimitadas con hipocinesia grave, acinesia o discinesia. La detección temprana de estas alteraciones puede ser crucial para el diagnóstico y tratamiento oportuno,
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    especialmente en situacionesagudas como el dolor torácico agudo. Si bien el infarto de miocardio es la causa más común de disfunción regional, otras enfermedades como la miocarditis o la sarcoidosis también pueden afectar al miocardio de manera focal. La valoración del movimiento de la pared regional cobra especial importancia durante la ecocardiografía de esfuerzo, donde la presencia de alteraciones en el movimiento de la pared indican isquemia del miocardio inducida por el esfuerzo. En este tipo de evaluaciones, se comparan las regiones antes y después del esfuerzo para identificar posibles problemas en la función sistólica. En resumen, la evaluación de la función regional del ventrículo izquierdo es fundamental para detectar y tratar afecciones cardíacas graves, como la cardiopatía isquémica, de manera precisa y oportuna.
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    Función diastólica delventrículo izquierdo Para diagnosticar la disfunción diastólica. Es importante realizar una evaluación integral que incluya múltiples parámetros para tener una visión más completa de la función diastólica del ventrículo izquierdo. Además, es fundamental tener en cuenta que la disfunción diastólica puede ser asintomática en sus etapas iniciales, por lo que es crucial realizar un seguimiento regular de los pacientes con factores de riesgo como la hipertensión o la edad avanzada. El tratamiento de la disfunción diastólica se centra en el control de la presión arterial y la optimización de la función cardíaca a través de intervenciones como la terapia farmacológica y cambios en el estilo de vida. En resumen, la disfunción diastólica es una condición común en pacientes con hipertensión y en adultos mayores, que requiere una evaluación cuidadosa y un enfoque integral en su manejo. El uso de métodos no invasivos, como la ecocardiografía, permite una evaluación precisa de la función diastólica y facilita la detección temprana de esta condición para iniciar un tratamiento adecuado y prevenir complicaciones cardiovasculares. Las variables más comúnmente utilizadas se resumen en: Patrones de flujo mitral La velocidad de flujo transmitral en un momento temporal concreto se correlaciona con el gradiente de presión entre las cavidades. La onda E se produce durante la diástole precoz cuando se llena de forma activa el ventrículo. La onda A representa la velocidad del flujo de sangre durante la diástole tardía en la contracción auricular. La clasificación inicial de la función diastólica se ha basado en el patrón (es decir, alturas relativas) de las ondas E y A. o La velocidad de la onda E depende del gradiente de presión transmitral, por lo que se relaciona de forma directa con la presión en la AI y de forma inversa con la distensibilidad VI. La altura de la onda A depende también de la potencia de la contracción auricular Normalmente, en los pacientes menores de 65 años, la altura de la onda E supera a la de la onda A, con relaciones de 1 o mayores. La distensibilidad del VI disminuye con la edad, y por tanto la onda E generalmente disminuye. Al mismo tiempo, la onda A típicamente aumenta, porque la contracción auricular se incrementa para compensar la reducción de la distensibilidad VI. Además, el tiempo de deceleración de la onda E aumenta cuando se produce un deterioro inicial de la distensibilidad. Sin embargo, cuando la función diastólica se deteriora todavía más y la presión AI aumenta, la onda E aumentará de nuevo y el tamaño de la onda A disminuye conforme aumenta la presión VI y empieza a deteriorarse la función AI, lo que condiciona que el cociente E/A pueda volver a un valor relativamente normal (seudonormalización). Además de las mediciones de las ondas E y A, el Doppler de flujo mitral también permite evaluar otros parámetros como la relación E/E', que compara la velocidad del flujo mitral con la velocidad del anillo mitral por medio del eco-Doppler tisular. Esta relación es útil para evaluar la presión de llenado del VI, ya que un aumento en la presión del VI se asocia con un aumento en la relación E/E'. Otro parámetro importante es la duración del flujo mitral protodiastólico, que indica el tiempo que tarda en producirse el llenado del VI durante la diástole. Una duración prolongada puede ser indicativa de una disfunción diastólica. En resumen, el Doppler de flujo mitral es una herramienta valiosa para la evaluación de la función diastólica del corazón, permitiendo detectar patrones normales, pseudonormales y restrictivos. Además, la combinación de diferentes parámetros como las relaciones E/A y E/E', junto con la duración del flujo protodiastólico, proporciona una visión más completa y precisa de la función diastólica del VI.
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    Prueba de imagenDoppler de tejidos la técnica de imagen Doppler de tejidos utilizada para evaluar la contracción y relajación del miocardio. En lugar de evaluar las señales de los eritrocitos en movimiento rápido, se utilizan filtros para optimizar la recepción de señales de mayor amplitud provenientes del movimiento más lento del miocardio. Se registran las velocidades Doppler durante el ciclo cardíaco, observando tres ondas distintas: contracción sistólica (onda S'), relajación temprana (e') y tardía (a'). La velocidad e' está inversamente relacionada con la constante de tiempo de relajación ventricular y disminuye con la edad. Valores bajos de e' se observan en pacientes con disfunción diastólica grave. La relación E/e' se utiliza para reflejar la presión en la aurícula izquierda y una relación mayor de 14 indica una presión elevada en la aurícula izquierda. Sin embargo, esta relación puede no ser sensible a cambios agudos y no ser adecuada para la vigilancia de pacientes durante el tratamiento. Patrones de flujo Doppler de las venas pulmonares
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    Los patrones deflujo Doppler de las venas pulmonares son importantes para evaluar la función diastólica del corazón. Estos patrones incluyen la onda S, D y AR, que reflejan el flujo de sangre en las venas pulmonares durante la sístole y diástole ventricular, así como durante la contracción auricular. El flujo de la vena pulmonar tiene tres componentes: 1) la onda S, que se corresponde con el flujo anterógrado desde las venas pulmonares a la AI durante la sístole ventricular; 2) la onda D, que corresponde al flujo pasivo durante la diástole ventricular, 3) la onda AR, que es la inversión del flujo ligera hacia las venas pulmonares durante la contracción auricular Estos patrones pueden verse alterados en pacientes con problemas de relajación del ventrículo izquierdo. Otros parámetros Doppler, como el tiempo de relajación isovolumétrica y el tiempo de desaceleración, también pueden proporcionar información sobre la función diastólica del corazón. Es importante tener en cuenta estos patrones para un correcto diagnóstico y manejo de pacientes con disfunción diastólica. Los pacientes con alteraciones de la relajación del VI tendrán una onda S amortiguada en relación con la onda D. La menor distensibilidad del VI puede condicionar un mayor flujo hacia las venas pulmonares durante la contracción auricular (onda A más amplia). Modo M color y propagación del flujo El modo M color se puede usar para evaluar la velocidad de propagación (Vp) del flujo a través de la mitral. Al realizar Doppler de flujo de color a través de la válvula mitral en ventanas apicales, se puede iniciar la función en modo M para superponer la información del flujo de color sobre la imagen en modo M. La pendiente del flujo de lamonda E (Vp) representa la propagación del flujo, que se correlaciona inversamente con τ, la constante de tiempo de relajación. Los pacientes con relajación activa alterada tendrán una acción de «succión» reducida del VI, con enlentecimiento brusco de la sangre una vez que entra el ventrículo. En modo M de color, esto se manifiesta como una pendiente de Vp más llana (se considera anómala < 0,45 en adultos de mediana edad, y < 0,55 en adultos más jóvenes). En la práctica, a pesar de los refinamientos de los cálculos de parámetros basados en la propagación del flujo, las medidas de Vp tienen menor reproducibilidad y parecen fiables solo en pacientes con FEVI deprimida. Estructura y función del ventrículo derecho La estructura y función del ventrículo derecho (VD) ha sido un desafío para la ecocardiografía, ya que su forma de semiluna hace que sea más complejo modelar sus volúmenes en comparación con el ventrículo izquierdo. Además, ninguna proyección 2D permite visualizar completamente el VD, por lo que se requiere el uso de medidas múltiples obtenidas con diferentes proyecciones para evaluarlo por completo. El VD normal está adaptado a la baja resistencia de los vasos pulmonares, por lo que es extremadamente sensible a los cambios en la poscarga. Los trastornos que aumentan agudamente la resistencia vascular pulmonar, como la embolia pulmonar, pueden provocar una dilatación y disfunción significativa del VD. Por otro lado, los trastornos crónicos que aumentan la resistencia pulmonar pueden resultar en una hipertrofia y dilatación del VD, pero la función del ventrículo suele mantenerse hasta etapas avanzadas de la enfermedad. Se utilizan diversos métodos para evaluar la función global del VD en la ecocardiografía convencional como el cambio fraccional del área y el desplazamiento sistólico en el plano del anillo tricuspídeo. La disfunción regional del VD también es importante en ciertas condiciones, como en la embolia pulmonar, donde la función regional puede estar conservada en ciertas áreas pero afectada en otras. Las imágenes tridimensionales del VD permiten una visualización más completa de su estructura geométrica, lo que facilita el cálculo de volúmenes sin depender tanto del ángulo de adquisición. Aunque la adquisición y las mediciones de los volúmenes del VD en 3D requieren entrenamiento adicional y son semiautomáticas, existen valores de referencia normales para estos parámetros. La precisión de las mediciones parece ser comparable a la resonancia magnética cardíaca, aunque los volúmenes pueden ser ligeramente más bajos en la ecocardiografía. En resumen, la evaluación del VD en la ecocardiografía ha evolucionado con el uso de técnicas avanzadas como la imagen 3D, lo que permite una mejor comprensión de su estructura y función en diferentes condiciones patológicas. La evaluación cuidadosa del VD es crucial para el manejo de pacientes con enfermedades cardíacas que afectan esta cavidad.
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    El desplazamiento sistólicoen el plano del anillo tricuspídeo (DSPAT) es una medida de la contractilidad del VD que, generalmente, se realiza con imágenes en modo M. Este movimiento longitudinal del anillo tricuspídeo puede similarmente ser evaluado con Doppler pulsado o de tejido como velocidad máxima de la onda sistólica, S’ TAPSE (Tricuspid Annular Plane Systolic Excursion) Valor normal >= 15 mm. Aurículas derecha e izquierda El aumento de tamaño de la AI se ha asociado a mal pronóstico cardiovascular. La AI aumenta de tamaño en diversas situaciones patológicas, como la disfunción sistólica y diastólica del VI y la fibrilación auricular (FA). Otras causas frecuentes de dilatación de la AI son la hipertensión y la regurgitación o estenosis de la válvula mitral. Se piensa que el tamaño de la AI refleja la presión de llenado del VI y, por tanto, se ha considerado un indicador útil de la función diastólica a lo largo del tiempo. Se pueden usar varios métodos para cuantificar el tamaño de la AI. Tradicionalmente, se obtiene una medición lineal de la AI en proyección paraesternal y en los primeros inicios de la ecocardiografía constituía la detección sistemática inicial del tamaño de la AI. Un estándar de referencia de larga duración sobre la dimensión del eje longitudinal paraesternal de la AI ha sido de 3,8 cm como límite superior de la normalidad en mujeres y 4 cm en hombres (o 2,3 cm/m2 del ASC para ambos). También se pueden medir otros ejes en las ventanas apicales. Sin embargo, cualquier medida lineal individual es inadecuada,. El área de la AI se evalúa de forma más completa desde vistas apicales ortogonales, con el cálculo posterior del volumen mediante la aplicación del método biplano de Simpson. Los volúmenes suelen referirse al ASC (v. tabla 14-2). La función de la AI contribuye al rendimiento cardíaco general y también se ve afectada por la distensibilidad del VI. La evaluación de la AD se realiza mejor desde vistas apicales y subcostales. El tamaño de la AD es un reflejo de las presiones de llenado y volumen del lado derecho. Las causas más frecuentes de la dilatación de la AD son la FA y la regurgitación tricuspídea. La dilatación aislada del corazón derecho siempre debe plantear la cuestión de si está ocurriendo una derivación interauricular (de izquierda a derecha), y la búsqueda de un defecto del tabique auricular debería realizarse con contraste salino intravenoso (i.v.) si es necesario. La dilatación biauricular puede ocurrir en la FA o en la miocardiopatía restrictiva. Es importante medir tanto la AD como la vena cava inferior (VCI) para estimar la presión de la AD, que es clave para calcular la presión sistólica en la arteria pulmonar a partir de la velocidad de regurgitación tricuspídea. Las evidencias cualitativas de un aumento de la presión en la AD incluyen la dilatación de la AD o de la VCI, o la atenuación del colapso de la VCI durante la inspiración. Se ha desarrollado una escala aproximada de presión en la AD que combina la evaluación del tamaño de la VCI y el colapso respirofásico colapso completo (> 50%), presión en la AD de 0-5 mmHg; colapso parcial, 5-10 mmHg; y ausencia de colapso (< 50%), 15 mmHg.
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    Ondas de ultrasonido Lasondas de ultrasonido (tabla 1-1) son vibraciones mecánicas con descriptores básicos que incluyen: • Frecuencia (ciclos por segundo = Hz, 1.000 ciclos/segundo = MHz) • Velocidad de propagación (en torno a 1.540 m/s en la sangre) • Longitud de onda (igual a la velocidad de propagación dividida por la frecuencia) • Amplitud (decibelios o dB) Las ondas de ultrasonido interactúan con los tejidos (tabla 1-2) de cuatro maneras diferentes: • Reflejo (utilizado para crear imágenes de ultrasonido) • Dispersión (la base de la ecografía Doppler) • Refracción (utilizada para enfocar el haz de ultrasonido) • Atenuación (pérdida de fuerza de la señal en el tejido) Puntos clave: ❒ La penetración tisular es mayor con un transductor de frecuencia más baja (por ejemplo, 2-3 MHz). ❒ La resolución de la imagen es mayor (en torno a 1 mm) con un transductor de frecuencia más alta (por ejemplo, 5-7,5 MHz) (fig. 1-1). ❒ La amplitud («volumen») se describe mediante la escala logarítmica de decibelios (dB); un cambio de 6 dB representa una amplitud de señal dos veces más grande o dos veces más pequeña. ❒ La impedancia acústica depende de la densidad del tejido y la velocidad de propagación del ultrasonido en ese tejido. ❒ El reflejo del ultrasonido se produce en la interfase de los tejidos lisos con diferentes impedancias acústicas (como entre la sangre y el miocardio). El reflejo es mayor cuando el haz de ultrasonido es perpendicular a la superficie del tejido. ❒ La dispersión de los ultrasonidos que tiene lugar con estructuras pequeñas (como los eritrocitos) se utiliza para generar señales de Doppler. Los registros de velocidad del Doppler son especialmente exactos cuando el haz de ultrasonido es paralelo a la dirección del flujo de sangre. ❒ La refracción del ultrasonido puede dar lugar a artefactos de imagen debidos a la desviación del haz de ultrasonido respecto a la trayectoria en línea recta
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    Transductores j Los transductoresde ultrasonidos utilizan un cristal piezoeléctrico para transmitir y recibir señales de ultrasonidos alternativamente (fig. 1-2). j Los transductores están configurados para modalidades de obtención de imagen específicas: transesofágica, intracardíaca e intravascular (tabla 1-3). j Las características básicas de un transductor son: • La frecuencia de transmisión (de 2,5 MHz para ecografía transtorácica hasta 20 MHz para ecografía intravascular) • El ancho de banda (gama de frecuencias en el pulso de ultrasonido transmitido) • La frecuencia de repetición de pulso (número de ciclos de transmisión-recepción por segundo) • La profundidad focal (depende de la forma del haz y el enfoque) • La abertura (tamaño de la cara o «huella» del transductor) • La potencia de salida
  • 21.
    1. Ventrículo derecho 2.Ventrículo izquierdo 3. Derrame pericárdico 4. Derrame pleural 5. Aorta torácica descendente