Los problemas comunes en las baterías de automóvil incluyen conexiones defectuosas, corrosión y desuso, que pueden impedir que el vehículo encienda. Las conexiones pueden aflojarse o corroerse, y si el vehículo permanece inactivo por más de dos semanas, la batería puede perder energía. Además, si hay problemas con el alternador, la batería no se cargará adecuadamente, lo que puede causar que el vehículo se apague durante la conducción.