Los muros anclados se utilizan para construir muros de retención y asegurar excavaciones. Los anclajes se instalan mediante perforación y se inyectan con cemento para proporcionar soporte al muro. El proceso constructivo implica cinco etapas: 1) excavación, 2) perforación e inyección de anclajes, 3) armado del muro, 4) vertido de concreto y 5) tensado de los anclajes para estabilizar el muro.