El Protocolo de Kioto es un acuerdo internacional que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 5% entre 2008 y 2012, con el objetivo de mitigar el cambio climático. Adoptado en 1997 y en vigor desde 2005, ha sido ratificado por 187 estados, aunque Estados Unidos, el mayor emisor, no lo ha hecho. La energía nuclear, excluida de los mecanismos financieros del protocolo, es recomendada como una tecnología clave para la mitigación del calentamiento global.