El documento propone la implementación de la "Consulta Popular Vinculante" en la provincia de Mendoza, un mecanismo de democracia semidirecta que permite convocar a los ciudadanos a expresar su opinión sobre decisiones de interés general de manera obligatoria y vinculante. Argumenta que este tipo de consultas está permitido constitucionalmente y existe en otras provincias. Propone una ley que regule el procedimiento de convocatoria, votación, cómputo y difusión de resultados de las consultas populares.