Antes de la llegada de los europeos, diversos pueblos originarios habitaban el territorio de Chile y se adaptaron a sus diferentes ecosistemas. Los aymara vivían en el altiplano y se dedicaban a la agricultura, ganadería y textilería. Los atacameños habitaban el desierto de Atacama y destacaron en cerámica, cestería y textiles. Los mapuches vivían entre los ríos Bío Bío y Toltén y se basaban en la agricultura, caza, recolección y artesanías de plata.