La salud mental es un componente esencial del bienestar integral, definida por la OMS como un estado de bienestar donde el individuo puede enfrentar las presiones de la vida y contribuir a la comunidad. Las enfermedades mentales están influenciadas por factores sociales, psicológicos y biológicos, y su prevalencia se asocia con la pobreza y la marginalización. Para preservar la salud mental, se recomienda mantener relaciones sociales sólidas, participar en actividades saludables y abordar problemas emocionales de manera proactiva.