El GPS es un sistema de posicionamiento global que utiliza una constelación de 24 satélites para permitir que los usuarios determinen su ubicación, velocidad y tiempo las 24 horas del día en cualquier parte del mundo. Se compone de tres componentes: los satélites en órbita, estaciones de control terrestres que rastrean los satélites y actualizan su información, y receptores de usuario. Los receptores miden el tiempo que tardan las señales de los satélites en llegar para calcular la distancia a cada satélite y determinar la posición del usuario.